Cómo usar las analíticas del menú para vender más
Un menú impreso nunca te cuenta nada. Uno vivo cuenta cuántos comensales lo abrieron, qué platos tocaron y cuáles nadie miró en todo el mes. Lo que no puede decirte es qué pidió alguien — y saber exactamente dónde está esa línea es lo que vuelve útiles los números en lugar de engañosos.