Menú digital en Colombia: Resolución 810 y guía 2026
Guía práctica del menú digital para restaurantes en Colombia: alcance real de la Resolución 810 de 2021, alérgenos e INVIMA y los seis pasos para publicarlo. Incluye Bogotá, Medellín y Cartagena, Rappi, Nequi, Daviplata y PSE.
TL;DR
Qué es. Un menú digital para restaurantes en Colombia es el menú del establecimiento publicado en una URL propia, pensada para el celular y abierta con un código QR, que se actualiza en segundos sin volver a imprimir.
El dato. Según el boletín técnico del PIB del DANE del primer trimestre de 2026, el valor agregado de alojamiento y servicios de comida cayó 1,8 % frente al mismo trimestre de 2025 en su serie original. Con márgenes así, cada tirada de impresión pesa.
Frente a la alternativa. A diferencia del plastificado o del PDF detrás de un QR, el menú digital cambia precios en vivo, muestra alérgenos plato por plato, se traduce para el turismo de Cartagena y registra qué mira cada comensal.
La regla que hay que entender. La Resolución 810 de 2021 y su modificación, la Resolución 2492 de 2022, regulan el etiquetado nutricional y frontal de alimentos envasados y empacados: no obligan a poner sellos sobre un ajiaco servido en mesa. Lo que sí obliga a todo restaurante es exhibir precios completos e informar con veracidad.
Dónde encaja Intermenu. Intermenu publica ese menú con QR dinámico, alérgenos, filtros dietéticos, más de 15 idiomas y analítica de escaneos, sin volver a la litografía.
Si viene de la guía completa de menú digital, aquí está la capa colombiana.
Resolución 810 de 2021: qué cambia para tu menú
La Resolución 810 de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social fija el reglamento técnico de etiquetado nutricional y frontal de advertencia en Colombia. Su campo de aplicación son los alimentos envasados y los productos procesados y ultraprocesados envasados o empacados que se comercializan en el país. No regula, por sí misma, cómo se redacta el menú de un restaurante. El desglose artículo por artículo está en la guía completa de la Resolución 810.
Alcance real de la norma
El artículo 2, en la redacción que le dio la Resolución 2492 de 2022, es explícito: aplica "a todos los alimentos para consumo humano envasados y productos alimenticios procesados y ultraprocesados envasados o empacados, nacionales e importados que se comercialicen en el territorio nacional". El texto consolidado de la Resolución 810 de 2021 en el normograma del INVIMA incluye las excepciones.
Traducido a su operación: la gaseosa, el jugo en caja, la salsa embotellada y los snacks que usted revende deben venir rotulados conforme a la norma. El plato que sale de su cocina, no.
Quién vigila y qué mira
El INVIMA vigila el rotulado de los alimentos envasados. Sobre el establecimiento gastronómico, la vigilancia diaria recae en las secretarías de salud territoriales, y revisan higiene, manipulación, cadena de frío y veracidad de lo que usted exhibe, incluidos los precios.
Lo que sí le exige la ley a su menú
Precio final y completo: el valor exhibido debe ser el que paga el comensal.
Propina declarada antes de pedir: es voluntaria y debe informarse de forma previa, nunca solo en la factura.
Información veraz: si el menú dice "trucha fresca" o "sin azúcar añadida", tiene que serlo.
Un menú digital cumple las cuatro cosas mejor que el papel porque se corrige el mismo día. Con Intermenu el aviso de propina o de impuestos vive como nota fija al pie de cada categoría y viaja a todos los idiomas activos.
Sellos de advertencia y etiquetado frontal
Los sellos colombianos son octágonos negros con el texto "EXCESO EN" seguido de azúcares, sodio o grasas saturadas, y desde junio de 2024 son exigibles en los alimentos envasados y empacados que superan los parámetros de la norma. Un restaurante no está obligado a estamparlos sobre sus platos preparados, pero convive con ellos todos los días.
Dónde aparecen los sellos dentro de su local
Bebidas envasadas: gaseosas, té frío, jugos industriales y energizantes en nevera o vitrina.
Empacados de reventa: paquetes, galletas, barras y postres de proveedor.
Producto propio empacado: si usted vende su salsa de ají bajo su marca, ahí sí entra en el campo de aplicación de la norma.
Ese último punto sorprende a muchos: el restaurante que empaca y vende un producto con etiqueta pasa a ser un actor regulado, no un simple comprador.
El caso operativo para informarlo voluntariamente
Nadie le va a multar por no poner "EXCESO EN AZÚCARES" junto a una limonada de coco. La razón para mostrarlo en el menú es comercial: el comensal colombiano ya está entrenado por los sellos del supermercado y busca la señal. Un menú digital se la da sin ensuciar el diseño, porque la esconde detrás de un filtro. En lugar de replicar el octágono, etiquete el plato con atributos útiles —"bajo en azúcar añadida", "sin fritura", "porción individual"— y deje que el comensal filtre. El mecanismo está en la guía de filtros dietéticos en el menú. México, Chile y Perú tienen sistemas equivalentes: el contraste está en la versión para México y en la versión para Perú.
Alérgenos e INVIMA: qué debes informar
Colombia no tiene todavía una norma que obligue a listar los catorce alérgenos plato por plato en el menú de un restaurante. Pero la obligación de informar con veracidad y de responder cuando el comensal pregunta existe siempre, y una reacción alérgica documentada es un problema serio para el establecimiento.
La lista de referencia que conviene usar
La lista internacional es el estándar que usan las cadenas y los hoteles del país: gluten, crustáceos, huevo, pescado, maní, soya, lácteos, frutos secos, apio, mostaza, sésamo, sulfitos, altramuces y moluscos.
Los que más consultas generan en Colombia
Maní: presente en salsas, postres y varias preparaciones de la costa.
Lácteos: el ajiaco lleva crema de leche y el suero costeño aparece donde no se espera.
Gluten: la panadería del desayuno y los apanados de la bandeja paisa.
Huevo y pescado: la arepa de huevo, las cazuelas y los cocteles del Caribe.
Cómo llevarlo al menú y a la sala
Marque el alérgeno en la ficha del plato, no en una nota al pie. En digital el comensal activa "sin gluten" o "sin lácteos" y ve solo lo que puede comer, lo que reduce a la mitad las preguntas que hoy contesta el mesero de memoria. El procedimiento está en la guía sobre cómo etiquetar alérgenos.
Sume un protocolo escrito de cocina para pedidos con alergia declarada y capacitación de sala. En Intermenu los alérgenos se cargan una vez por plato y se muestran en cada idioma, así que el turista que lee en inglés ve la misma advertencia que el comensal bogotano.
Cómo crear tu menú digital paso a paso
Publicar el menú digital de un restaurante colombiano toma menos de una hora si ya tiene el menú en cualquier formato, incluso una foto del impreso. Son seis pasos: organizar categorías, cargar platos y precios, sumar fotos, marcar alérgenos y dietas, activar idiomas y generar el código QR para colocarlo en sala.
Paso 1 — Organizar las categorías
Abra con entradas y picadas, siga con los platos fuertes, deje los ejecutivos del mediodía en su propio bloque y cierre con bebidas y postres. El primer bloque que ve el comensal condiciona el ticket.
Paso 2 — Cargar platos y precios
Nombre real, descripción corta, precio y categoría. Un plato fuerte se mueve entre COP$28.000 y COP$55.000 según ciudad y formato; el ejecutivo del mediodía queda por debajo. Escriba bandeja paisa, ajiaco santafereño, sancocho de gallina o arepa de huevo tal cual: el nombre no se traduce, la descripción sí.
Paso 3 — Fotos
Consistencia antes que cantidad: mismo encuadre, misma luz, mismo fondo. Media docena de fotos buenas rinden más que treinta desiguales.
Paso 4 — Alérgenos y dietas
Marque alérgenos plato por plato y active los filtros. Así se ve un bloque bien cargado:
Ajiaco santafereño — COP$ 34.000 · contiene lácteos · sin gluten
Bandeja paisa — COP$ 46.000 · contiene gluten, huevo y lácteos
Arepa de huevo — COP$ 14.000 · vegetariana · contiene huevo
Sancocho de gallina — COP$ 38.000 · sin gluten · sin lácteos
Paso 5 — Idiomas
Active solo los que su ciudad recibe de verdad. Un idioma mal traducido daña más que la ausencia del idioma.
Paso 6 — Generar el código QR y colocarlo
El QR debe ser dinámico y apuntar a su dominio, nunca a un PDF ni a una ficha de domicilios. Colóquelo en mesa, barra, puerta, terraza y bolsa de domicilio, con una línea que diga qué hay del otro lado: "Escanee para ver el menú".
En Intermenu los seis pasos ocurren en el mismo panel: no hay que exportar, maquetar ni volver a generar el código cuando cambia un precio.
Menú digital en Bogotá, Medellín y Cartagena
Las tres ciudades tienen problemas distintos y por eso el menú se configura distinto en cada una. Bogotá vive del ejecutivo y de la rotación del mediodía. Medellín combina público local con nómada digital de larga estadía. Cartagena es turismo internacional puro, con temporada alta marcada y barrera de idioma real.
Bogotá: Zona G, Zona T, Chapinero y Usaquén
En la Zona G y en Chapinero el activo es el menú ejecutivo: cambia cada día y en papel obliga a un tablero mal escrito o a una hoja que nadie actualiza. En digital se programa por horario y el mismo QR muestra el ejecutivo de 12:00 a 15:00 y la propuesta de noche después. En Usaquén, con más flujo de fin de semana, pesan más las fotos y los filtros vegetarianos.
Medellín: El Poblado, Provenza y Laureles
Provenza tiene la mayor densidad de comensal extranjero de la ciudad y estadías largas: el mismo visitante vuelve varias veces en un mes. Ahí el menú digital rinde por el idioma y por la memoria del canal, porque el enlace guardado en el celular es un canal directo que ninguna app de domicilios le entrega. En Laureles y Envigado manda la actualización de precios.
Cartagena: Ciudad Amurallada, Getsemaní y Bocagrande
Dentro de la muralla y en Getsemaní la conversación empieza en inglés. Un menú sin traducir empuja al visitante hacia lo que reconoce, y lo que reconoce casi siempre es lo más barato de la lista. Traducir bien la descripción del pescado del día sube el ticket sin mover un precio. El detalle está en la guía de menú multiidioma para Cartagena.
Cali y el costo de imprimir
En Granada y San Antonio el patrón se parece a Medellín. En todas ellas el menú digital se paga con lo que hoy se va en tiradas: 40 ejemplares plastificados con cuatro cambios de precio al año rondan los COP$600.000, sin contar diseño.
Integración con Rappi y canales directos
Rappi es el canal de domicilios dominante en Colombia, con iFood y DiDi Food disputando plazas concretas. Son canales útiles, pero conviene tener clara la diferencia: en la app usted alquila tráfico y paga comisión por pedido; en su menú digital es dueño del enlace, del listado y de los datos.
Comisión frente a canal propio
En la app: la plataforma controla el orden en que aparece, cobra comisión y conserva la relación con el cliente.
En su menú digital: el enlace es suyo, no hay comisión por consulta, y quien lo guarda vuelve directo.
Precio diferenciado: si carga la comisión en el precio de la app, no publique otro precio en su menú propio sin explicarlo.
El movimiento que casi nadie hace
Pegue el QR de su menú en la bolsa del domicilio y en la factura. Un pedido llegado por Rappi es la ocasión más barata de convertir a alguien en cliente directo: ya probó la comida y ya tiene el celular en la mano. El código de Intermenu apunta a su dominio, así que ese contacto no pasa por ninguna plataforma intermedia. Y no use la ficha de Rappi como su menú oficial: mandarla por WhatsApp es pagar comisión por un pedido que ya era suyo.
Pagos: Nequi, Daviplata y PSE
Nequi y Daviplata son las billeteras de mayor penetración en Colombia, PSE resuelve la transferencia bancaria y Bancolombia a la mano cubre al segmento sin app de banco tradicional. Todas funcionan con QR o con número de celular, así que encajan en una mesa donde el comensal ya escaneó un código.
El QR de pago junto al QR del menú
El momento del escaneo es el mismo en que el comensal tiene el celular desbloqueado. Anunciar ahí que acepta Nequi y Daviplata elimina la pregunta "¿tiene datáfono?" a la hora de la cuenta. Ponga ambos códigos en el mismo soporte de mesa, con etiquetas claras para que nadie pague antes de comer.
Propina y desglose
Propina sugerida: voluntaria y anunciada antes de pedir. Una nota fija al pie de cada categoría lo resuelve.
Impuesto al consumo: si su establecimiento lo cobra, dígalo ahí, no en la factura.
Propina digital: si el equipo la recibe por Nequi, indique a qué número.
Turismo: qué idiomas activar
La prioridad de idiomas se decide por barrio, no por país. En Cartagena y en Provenza el inglés es obligatorio y el portugués suma; en Bogotá el inglés basta casi siempre; en zonas de negocios, un menú bien escrito en español neutro rinde más que tres idiomas mal traducidos.
El orden que funciona
Cartagena: inglés, después portugués y francés en temporada de cruceros.
Medellín (El Poblado y Provenza): inglés, después portugués.
Bogotá, Cali y Santa Marta: inglés; portugués creciente en la costa.
Traducir sin perder el nombre del plato
La traducción automática convierte el ajiaco en una sopa genérica y la bandeja paisa en un plato combinado sin identidad. La traducción gastronómica hace lo contrario: conserva el nombre original y traduce solo la explicación. Así el visitante aprende a decir "bandeja paisa", la pide bien y el mesero no descifra nada. Es lo que hace Intermenu: mantiene el nombre intacto y traduce descripción, ingredientes y alérgenos a más de 15 idiomas.
Que además lo encuentren
Traducir sirve poco si el turista no llega al local. Su ficha de Google es la primera parada de casi todo visitante que busca dónde comer, y el enlace del menú es un campo que se puede llenar: cómo trabajarlo está en la guía de visibilidad en Google Maps para turistas, y el enfoque completo, en atraer turistas internacionales.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio tener menú digital en Colombia?
No. Ninguna norma lo obliga. Sí es obligatorio exhibir precios completos y veraces e informar la propina sugerida antes de pedir; el formato digital facilita ambas cosas.
¿La Resolución 810 de 2021 aplica a los restaurantes?
Aplica a los alimentos envasados y a los productos procesados y ultraprocesados envasados o empacados. Un restaurante la enfrenta en lo que revende empacado y en cualquier producto propio que venda con etiqueta.
¿Debo poner los sellos "EXCESO EN" en mis platos?
No, si son platos preparados y servidos en su local. Los sellos son un requisito de rotulado de alimentos envasados. Mostrar información nutricional en el menú es una decisión comercial, no legal.
¿Qué alérgenos debo informar en el menú?
Use la lista internacional de catorce y priorice los que más se consultan en Colombia: maní, lácteos, gluten, huevo, pescado y moluscos. Márquelos en la ficha de cada plato, no en una nota al pie.
¿Cuánto cuesta un menú digital en Colombia?
Hay planes gratuitos funcionales y planes de pago de gama baja. El punto de comparación no es la suscripción sino la impresión: 40 ejemplares plastificados con cuatro cambios de precio al año rondan los COP$600.000.
¿Cómo hago el código QR del menú de mi restaurante?
La plataforma lo genera al publicar. Debe ser un QR dinámico apuntando a su dominio, para que el código impreso siga sirviendo aunque cambien platos y precios. Uno estático obliga a reimprimir.
¿El comensal necesita descargar una aplicación?
No. La cámara del celular reconoce el código y abre el menú en el navegador, en tres a cinco segundos con señal normal.
¿Puedo aceptar Nequi o Daviplata desde el menú digital?
El menú no procesa el pago, pero es el mejor sitio para anunciar que los acepta. Ponga el QR de pago junto al del menú e indique el número para las propinas.
¿Sirve un PDF con código QR?
No como menú digital. Obliga a hacer zoom, pesa demasiado para la señal de un sótano en Chapinero, no se traduce, no filtra alérgenos y no mide nada.
¿En qué idiomas debería estar mi menú en Cartagena?
Inglés como mínimo, con portugués y francés según la temporada de cruceros. Conserve el nombre del plato y traduzca solo descripción, ingredientes y alérgenos, que es como trabaja Intermenu.